El estrés es parte de la vida cotidiana y, para muchos cuidadores, el estrés puede ser un factor importante que afecta a su salud.

La causa del estrés son las muchas exigencias de nuestro tiempo y energía y las expectativas que tenemos de nosotros mismos.

No todo el estrés es negativo; el estrés nos alerta de peligros potenciales y también nos puede estimular para alcanzar un objetivo o completar una tarea. Sin embargo, a veces el estrés pasa un límite y la presión llega a ser tan intensa o persistente que uno no se ve capaz  de hacerle frente. El estrés puede dificultar el poder hacer frente con las exigencias que requiere ser cuidador. Usted puede llegar a estar cada vez más cansado, tenso e irritable añadiendo tensión a sus relaciones. Esto le puede hacer sentir que está perdiendo el control de su vida y que no hay manera de recuperarlo.

El primer paso para tratar el estrés es reconocer que está sucediendo. Es posible que disponga de tan poco tiempo para sí mismo que al principio no se dé cuenta. Cuando empiece a notar los síntomas del estrés (vea abajo), no siga luchando, ni esperando que desaparezcan. Cuanto más pronto se ocupe del problema mejor, y simplemente hablar de cómo se siente, le puede ayudar a encontrar la manera de  tratarlo.

Los síntomas del estrés pueden ser tanto mentales como físicos y pueden variar de persona a persona:

  • Los síntomas mentales pueden incluir ansiedad, ira, depresión, falta de apetito, falta de sueño, llorar con frecuencia, cansancio y dificultad para concentrarse.
  • Los síntomas físicos pueden incluir dolor de pecho, calambres, espasmos musculares, mareos, inquietud, espasmos nerviosos y falta de aliento.

A largo plazo, algunos de estos síntomas de estrés pueden afectar su salud, poniéndole en riesgo de aumentar su presión arterial, lo cual puede conducir a ataques cardíacos y o

Apoyo

 

Hablar con otras personas que están en una situación similar puede ser una gran ayuda cuando uno se siente estresado. No todo el mundo lo encuentra  fácil, pero puede ser una sorpresa encontrar que existen otras personas que sienten lo mismo que usted. Por ejemplo,  se puede unir a un grupo de cuidadores locales o de cuidadores  a nivel nacional para compartir sus experiencias.

El grupo local de cuidadores o el ayuntamiento también pueden ayudarle a obtener un descanso que le permita tener un respiro. Incluso aunque sea solo durante un par de horas cada semana para disfrutar de algo que le guste.

Si no es el tipo de persona que quiera unirse a un grupo, por qué no intentar hablar en un  foro web de los cuidadores  a nivel nacional, donde puede conocer a otros cuidadores de forma anónima, compartir  sus experiencias y encontrar apoyo.

Si puede, hable con su familia y también con sus amigos. Solo el hecho de hablar sobre cómo se siente, expresando abiertamente, le puede hacer sentir mejor. Compartir sus sentimientos y problemas con las personas cercanas le puede ayudar a que ellos se den cuenta de que  usted necesita más ayuda de ellos.

 

Autoayuda

 

Si se siente con ganas de llorar, enojado o tiene otros síntomas de estrés, existen varias técnicas que le ayudarán a reducir los niveles de estrés. Por ejemplo:

  • Salga de la habitación, o directamente al aire libre, si puede, como mínimo durante cinco minutos. Respire profundamente y mantenga el aire dentro, y cuente hasta tres. Repita varias veces hasta que se sienta más relajado, pero no lo repita tan frecuentemente que le pueda hacer sentir mareado.
  • Relaje sus músculos. Los músculos tensos son señales físicas del estrés. Generalmente, en cada localidad hay talleres de relajación. La información la puede encontrar en los centros locales de salud y bienestar y en la biblioteca local, así como libros o videos sobre la relajación.
  • No beba o fume en exceso. El alcohol y el tabaco tienen efectos nocivos sobre su cuerpo y aumentan los riesgos físicos del estrés.
  • La cafeína puede tener efectos similares al estrés en su cuerpo, así que tenga cuidado con el consumo de café.
  • Manténgase activo. El ejercicio físico es una forma sencilla de aliviar la tensión. Incluso un paseo para hacer las compras puede ayudarle a reducir sus niveles de estrés.
  • Trate de mantener un ritmo relajado y afrontar una sola cosa a la vez. Sea realista acerca de lo que espera de sí mismo. Aprenda a decir “no” a otras personas, como mínimo algunas veces

Tratamiento

 

Hable con su médico de  familia, quien ha visto una gran cantidad de pacientes con problemas relacionados con el estrés. Su médico puede recomendarle alguna ayuda tipo asesoramiento terapia o cualquier otro tipo tratamiento basado en conversaciones Un profesional le podrá escuchar y ayudar a encontrar vías para resolver su estrés.

Existen también medicamentos que podría tomar para aliviar algunos síntomas del estrés. Si el estrés le hace sentir deprimido, su médico le podría prescribir antidepresivos para ayudar a que se sienta mejor. Diferentes tipos de antidepresivos sirven para diferentes tipos de personas, así que si no está conforme con lo que está tomando, vuelva a su médico. Considere todas las opciones antes de tomar antidepresivos. Pregunte a su médico sobre los efectos secundarios. Dígale a su médico si prefiere algún tratamiento basado en conversaciones.

 

Depresión

La depresión es una enfermedad, como lo son la gripe y la varicela. De hecho, hoy en día, la depresión es una de las enfermedades más comunes

Una de cada cinco personas sufre algún tipo de depresión en algún momento de la vida. Normalmente se trata de un “bajón” temporal (vinculado a la pérdida de una persona, una enfermedad en la familia, un despido o un divorcio) que va mejorando temporalmente hasta que las cosas vuelven a la normalidad. Sin embargo, a veces la depresión juega un gran papel en nuestra vida. Sufren depresión moderada o severa en un momento determinado  un 3-4% de hombres y un 7-8% de mujeres. Conocer los síntomas, a quién dirigirse y los tratamientos disponibles le puede ayudar a combatir rápidamente la depresión.

Depresión es sentirse deprimido o triste y no encontrar ningún placer en la vida. Muchos de nosotros nos sentimos así a veces, pero la depresión es cuando sentimos esas sensaciones durante un largo plazo y en un nivel más extremo.

 

Otros síntomas de la depresión incluyen:

 

  • Sentimientos de desesperanza, irritabilidad, ansiedad, preocupación y ganas de llorar.
  • Sentir la incapacidad de hacer frente a las actividades diarias, en las que en el pasado no habría ni incluso pensado
  • La pérdida del apetito, peso y problemas de sueño.

 

En casos extremos, puede incluso pensar en hacerse daño a usted  mismo o a otras personas.

La depresión puede crecer gradualmente, por lo que puede no darse cuenta de cómo le está afectando. Y por la naturaleza estresante de la vida de los cuidadores, pueden ser más propensos a la depresión.

Si ha reconocido alguno de estos síntomas en sí mismo, puede estar afectado por la depresión.

Existen algunos pasos que puede dar para combatir la depresión y seguir adelante. Lo que funcione será diferente para cada individuo,  pero aquí puede encontrar algunas ideas:

 

  • No lo guarde para usted. Si está deprimido, trate de decírselo a alguien. A menudo hablar las cosas con alguien ayuda, en lugar de mantenerlo todo guardado dentro de uno mismo.
  • Haga un poco de ejercicio – salga al aire libre como mínimo para dar un paseo. Esto no sólo le ayudará a mantenerse en forma sino también a podrá dormir mejor. Intente mantenerse activo, sea haciendo la limpieza de la casa, haciendo bricolaje o su simplemente con su rutina normal. Todo ello le puede ayudar a eliminar los pensamientos que le hacen sentirse deprimido.
  • Cuidar de sí mismo – mantener una dieta saludable, y evitar tomar alcohol, ya que esto puede empeorar su depresión.
  • Quede con personas que tienen experiencia en depresión y escúchelas sobre cómo se han enfrentado a ella. Los grupos de autoayuda pueden dar consejos y hacer talleres sobre relajación y también aportar información sobre terapias complementarias.
  • Mantenga la esperanza. Recuerde que está sufriendo una experiencia que muchas otras personas han tenido que pasar. Finalmente va salir de ella, aunque puede que le resulte difícil creer en ello en ese momento.

Tratamientos

 

Si siente que podría estar deprimido, consulte a su médico de familia. Es importante ver a su médico lo antes posible para poder empezar el tratamiento y poder sentirse otra vez como antes. Si su médico opina que usted tiene depresión leve que puede mejorar, posiblemente solo va sugerir que vuelva dentro de unas semanas.

Si su médico opina que necesita tratamiento hay dos tipos de tratamiento que le puede  recetar:

Medicamento de corta duración – por ejemplo un antidepresivo de corta duración puede ayudar a aliviar su estado de ánimo para que se pueda manejar de manera más efectiva. Estos necesitan de dos a cuatro semanas para que tengan efecto. Los antidepresivos pueden funcionar bien y le pueden ayudar a sentirse mejor y sentir que lleva mejor las cosas, pero puede que tenga que probar diferentes dosis – o diferentes tipos – para encontrar el que le va mejor.

Tratamiento que se base en conversaciones tipo asistencia sociopsicológica o hacer psicoterapia. Estos tratamientos ofrecen la oportunidad de dialogar sobre las dificultades y sentimientos y pueden ayudarle a aprender a gestionar su estrés o depresión usando diferentes técnicas. Si su médico opina que usted tiene depresión severa, puede sugerir los dos tipos de tratamientos a la vez. Busque consejo y considere todas las opciones antes de decidir el curso de tratamiento.

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