Si ha abandonado el trabajo (o nunca lo ha hecho) por sus responsabilidades asistenciales, quizás quiera trabajar o volver al trabajo una vez su rol de cuidador acabe, o puede ser que decida combinar su tarea de cuidador con un trabajo.

Reconocer habilidades

Si no está seguro de lo que quiere hacer, empiece reconociendo sus habilidades e intereses. Piense en lo que ha aprendido de:

  • cualquier trabajo remunerado que haya hecho
  • tareas y responsabilidades ligadas a su rol de cuidador, progenitor, llevar un hogar
  • cualquier otra actividad que usted haga, por ejemplo, trabajo voluntario, comisiones, etc.

Identifique sus intereses; piense en:

  • qué le gusta hacer
  • cómo le gustaría utilizar sus habilidades
  • cosas que echa de menos hacer, que anteriormente hacía . Por ejemplo en un trabajo anterior.

Puede ser que sienta que necesita ganar confianza para poder utilizar sus habilidades de nuevas maneras. Hay cursos de capacitación disponibles en temas como fomento de la confianza,  entrenamiento asertivo, y el control del estrés.

Piense en lo que los jefes quieren y valore su propia experiencia. Identifique las cualificaciones transferibles que ha ganado a través de la asistencia que ha dado y combínelas con las necesidades de las empresas. Habilidades que puede haber desarrollado incluyen:

 

  • gestión de un presupuesto
  • gestión del tiempo
  • planificación y resolución de problemas
  • priorizar, organizar y negociar

Piense en objetivos a corto y largo plazo y haga un plan de lo que le gustaría hacer. Asegúrese que el plan es realizable – incluya pequeños pasos y objetivos a largo plazo. Una vez sepa lo que quiere hacer, podrá buscar la ayuda correcta.

Permiso por

CARERS UK – The voice of carers.Visite la Web...