Cuidar y Su Carrera Profesional: Haciendo malabarismos en una semana 24 horas / 7 días

Susan empieza su día a las 5 de la mañana; así tiene unos momentos a solas para escribir en su diario. Entonces, todo empieza: prepararse para ir a trabajar, despertar a su madre, esperar al auxiliar de atención sanitaria domiciliaria, poner al día al auxiliar sobre la noche anterior, comprobar con su marido qué recados hará cada uno a la hora de comer y, finalmente, salir a las 7 de la mañana.

Deja la casa, pero se lleva las preocupaciones. ¿Por cuánto tiempo más podrán permitirse el auxiliar de atención sanitaria domiciliaria? ¿Cómo le sentará a su madre la nueva medicación? ¿Cuándo, podrán, ella y su marido,  tener un tiempo en privado, que tantísimo necesitan? ¿Cuándo se va a cansar su jefe de sus peticiones de descanso más largo a la hora de comer o de irse más temprano del trabajo?

Susan hizo lo que pudo para poder dormir 7 horas la noche pasada, pero con todo el peso de sus preocupaciones, se siente como si hiciera años que no duerme.

De acuerdo con The MetLife Caregiving Cost Study realizado en el 2006 en los Estados Unidos, patrocinado por  MetLife Mature Market Institute and National Alliance for Caregiving, como mínimo 6 de cada 10 cuidadores familiares que están trabajando hacen reajustes laborales por sus responsabilidades de cuidadores: un 9% abandonan su empleo y el 10% reducen su horario de tiempo completo a media jornada.

Cuidar es duro. Cuidar y trabajar es muy duro. A continuación le ofrecemos algunos consejos rápidos y sencillos para ayudarle a lidiar con dos roles muy exigentes que pueden complicar su vida. Esperamos que estos consejos le ayuden a gestionar sus experiencias de manera que tenga las mínimas repercusiones.

Manejar las responsabilidades de cuidar mientras se dirige un negocio puede hacer sentir un solo día como dos. Hemos recopilado consejos para los propietarios de un negocio pequeño involucrado en el papel de cuidador.

  1. Crear una Declaración de Objetivos como Cuidador que integra sus objetivos para su negocio. Para ayudarle a empezar, entre aquí.
  2. Porque cuidar puede “consumirlo”, determine los momentos del día que puede dedicar a cuidar. Por ejemplo, dedica cada mañana unos minutos a hablar con la persona que se va a hacer cargo de su familiar o amigo, tiempo durante el descanso de la comida para buscar opciones o poner al día a familiares, y acaba el día con otra comprobación ¿Qué es lo que es razonable para usted, para la persona asistida y para su negocio?
  3. Cree un plan alternativo en el caso que necesite ausentarse de su negocio por los cuidados. Pregúntese a usted mismo todas las preguntas del tipo “¿Y si?” que pueda pensar. Cuando desarrolle su plan, pida comentarios a su junta directiva, colegas, empleados (si los tiene), su asesor de negocio o como cuidador, y un administrador de asistencia geriátrica.
  4. Desarrolle una oficina portátil que pueda ser transportada, si lo necesita. Lleve su oficina portátil fuera de la ciudad, a casa de la persona cuidada, a su casa… y tenga una copia de seguridad de la información importante lista.
  5. Sepa quién le puede ayudar (profesionales, miembros de la familia, amigos, vecinos) y cómo pueden ayudar; pida y acepte ayuda. Un administrador de asistencia geriátrica puede resultar una excelente inversión para ayudar a encontrar recursos y supervisar los cuidados.
  6. Prepárese para la posibilidad de un descenso de ingresos. ¿Cómo puede hacer reajustes profesionales y personales? y valore: ¿Puede subcontratar su negocio en el caso que el estar cuidando se convierta en la prioridad? Subcontratar un negocio significa que usted mantiene una fuente de ingresos y una clientela pero da un paso atrás en su involucramiento. Subcontratar puede funcionar si utiliza a los subcontratados adecuados (investigue y busque referencias) y si usted se comunica eficientemente con los clientes.
  7. Desarrolle un mensaje para utilizar con los clientes y empleados para utilizar en caso de excedencia o cambio inesperado en su horario. Cuando tiene lugar una crisis, puede que se sienta ahogado por la emoción. Prepárese ahora para el futuro, cuando pueda que tenga que explicar su situación. Su mensaje puede ser tan simple como: “Mi madre no está bien. Me tomo un tiempo para cuidarla.” Entonces, diga a sus empleados y a sus clientes qué es lo que pueden esperar que ocurra mientras usted no esté (por ejemplo, dígales cuál es su plan alternativo)
  8. Forme a otros para ayudar; tenga la mente abierta cuando delegue responsabilidades. Considérelo una oportunidad para construir una red de referencias y para fortalecer a sus empleados. Comunique sus expectativas y esté disponible cuando pueda.
  9. Recuerde las 3 reglas de oro del cuidador: Esté Listo, Sea Honesto, Esté Bien[1], entre aquí.
  10. Perdónese a usted mismo por cualquier día malo; permítase un renovado comienzo al día siguiente. Y, considere; en cinco años, cuando mire hacia atrás, ¿qué acciones y decisiones de este momento, le harán estar orgulloso?

 

[1] En el texto original: Three Be’s of Caregiving: Be Prepared, Be Honest, Be Well

Jeff necesita marcharse temprano hoy para recoger a su padre del centro de día. Normalmente, el centro proporciona el transporte pero hoy el conductor de la furgoneta ha faltado por estar enfermo y no hay nadie que lo reemplace. El jefe de Jeff lo ha autorizado, pero Jeff puede sentir que se le está agotando su paciencia , no solamente la de su jefe, también la de sus compañeros.

Los compañeros de Jeff tienen su misma edad (20 años largos), pero no tienen responsabilidades familiares. Ellos dicen que entienden su necesidad de flexibilidad en sus horarios de trabajo, pero él se pregunta si realmente lo entiendenHoy, encima, es el día antes de que un gran proyecto se presente y los temperamentos están especialmente irritables. Se trata de un mal momento en general.

 

Mantener un trabajo mientras se procuran cuidados puede ser un difícil ejercicio de equilibrio; puede sentirse como Su Jefe versus La Persona Asistida. ¿Cómo puede usted evitar perder una batalla con ambos?

Tenga en cuenta estos consejos rápidos:

  1. Entienda las prestaciones y la política de su empresa. Cada vez Más empresas ofrecen prestaciones progresivas para ayudar a empleados al cargo de niños y otros miembros de la familia. Dichas prestaciones pueden incluir ayudar a encontrar recursos, seminarios durante el descanso de la comida, cuidador de refuerzo subvencionado, flexibilidad de horarios y servicio de asesoramiento. Compruebe en su Departamento de Recursos Humanos para ver si su empresa ofrece alguna prestación.
  2. Sepa que usted no puede ser discriminado por su rol como cuidador/a.
  3. Conozca la legislación regional y nacional que le puede beneficiar.
  4. Comuníquese eficazmente con su jefe. Explíquele la situación de tener a alguien a su cargo. Podría empezar una conversación de la siguiente manera “Mi padre no está bien y ahora está viviendo conmigo. He contratado ayuda y organizado a mi familia para que ayuden para asegurarme que mi padre está bien mientras estoy aquí en el trabajo. Puede ser que me tenga que enfrentar a una situación de crisis difícil porqué la salud de mi padre es inestable. ¿Cuál sería la mejor manera de llevar dicha situación de crisis para usted? También podría pedirle a su jefe sugerencias de cómo comunicar esta situación a sus compañeros de trabajo.
  5. Pregunte a sus compañeros de trabajo si han cuidado a algún familiar anciano mientras han estado trabajando para el jefe actual o si conocen a otros que lo hayan hecho. Pida sugerencias sobre cómo manejaron la situación.
  6. Sepa quién puede ayudar (profesionales, miembros de la familia, amigos, vecinos) y cómo pueden ayudar; pida y acepte ayuda. Un administrador de asistencia geriátrica puede resultar una excelente inversión para ayudar a encontrar recursos y supervisar los cuidados.
  7. Cree un plan alternativo. Pregúntese a usted mismo todas las preguntas del tipo “¿Y si?” que pueda pensar. Cuando desarrolle su plan, pida comentarios a su familia, a sus amigos, su grupo de soporte, su asesor de cómo cuidar y a un administrador de asistencia geriátrica. Si es apropiado, los compañeros de trabajo y directivos le pueden ofrecer puntos de vista.
  8. Establezca límites con los miembros de su familia y los receptores de sus cuidados en referencia a su disponibilidad durante las horas de trabajo. Quizás puede determinar que está disponible durante las horas de la comida para recibir llamadas y durante unos minutos por la tarde. (Por supuesto, durante una situación de crisis – y usted les tienen que definir el concepto “crisis” ya que otra definiciones pueden ser diferentes a la suya- usted siempre estará disponible.
  9. Recuerde las 3 Bs del Cuidador// Las 3 normas de Oro del Cuidador: Esté Listo, Sea Honesto, Esté Bien, entre aquí. Y valore escribir una Declaración del Cometido de Cuidar.
  10. Perdónese a usted mismo por cualquier día malo; permítase un renovado comienzo al día siguiente. Y, considere, en cinco años, cuando mire hacia atrás, ¿qué acciones y decisiones de este momento, le harán estar orgulloso?

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